best seller
El escritor, bastante frustrado con su incompetencia como escritor, decidió suicidarse con un corte de papel. La sangre lleno la celulosa, y empezó a formar letras sobre él.
Cuando el escritor expiró, el líquido carmesí ya había terminado un libro entero.
Fue un éxito de ventas, no por la calidad literaria, (la sangre escribió sobre personajes planos y un argumento bastante trillado, poseía poca imaginación)sino porque al público le encantaba cortarse con él.
La editorial lo descatalogó al empezar a recibir, por parte de los seguidores más entusiastas, dedos amputados.
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