Archivo para el mes 11-2009

Diario impersonal

26-11-2009, 12:34

Hace tiempo me di cuenta que nunca había intentado tener un diario de los típicos donde las personas cuentan su vida y día a día.

Asique decidí escribir uno, pero sin éxito alguno, no me salía nada, me plantaba delante del cuaderno de cuadros marrones y verdes que me había comprado en una papelería y solo era capaz de escribir la fecha.

Casi cuando estaba a punto de tirar a la basura aquel diario lleno de fechas, se me ocurrió la idea, tal vez otros podían escribir en él y contar lo que yo no era capaz.

Así lo hice, tomando un café con amiga, saqué un bolígrafo y el dichoso cuaderno y mirándola fijamente la suplique con voz lastimera.

-escribe lo que hice ayer por favor, en primera persona como si tú fueras yo- contempló incrédula el diario a la vez que me decía.

-pero si no se lo que hiciste ayer.

-¡te lo inventas!- implore- me da igual, si es verdadero o falso, solo quiero tener un diario.

Ella sonrió- estás loco- dijo antes de ponerse a escribir. Fue un texto corto, en el que contaba como había ido de compras y había ido después al cine. Aquello era falso por supuesto pero me pareció un plan bastante bueno para haberlo hecho ayer.

Repetí la experiencia con un par de amigos mientras nos tomábamos unas cañas, me redactaron mis acciones el martes y el miércoles. En esos días me pasaba el día de fiesta en fiesta intentando ligar sin éxito con alguna chica. Sin duda mucho mejor plan que el que realmente pasó.

Y así poco a poco mis amigos empezaron a escribir en mi diario contando mis aventuras.

No tarde mucho en ampliar mi círculo de cronistas, cada vez que conocía a alguien sacaba mi ya desgastado diario y le pedía su colaboración. Algunos aceptaban, otros no, pero mi diario seguía creciendo, llenando sus hojas de recuerdos falsos que eran para mí mucho más vivos que los verdaderos.

Cada vez que leo un día soy una persona distinta con una personalidad distinta y los fragmentos que repasó pasa a formar parte de mi memoria, como sueños de los que se recuerdan cuando uno despierta.

Ayer compre otro cuaderno donde seguir con mi diario, es marrón con cuadros amarillos y el librero ha sido el primero en escribirme.

Espero que algún día escribas mi historia.

Archivado en sueñoscon 3 comentarios →

llamada al Móvil

24-11-2009, 11:37

Sonó el móvil con un estridente sonido que intentaba imitar a una conocida banda sonora. Sobresaltado por el ruido, miró el teléfono sin saber muy bien si cogerlo o no. Al final lo descolgó.

-¿hola, quién es?- preguntó con un hilo de voz.- ah eres tú… si, ¿Qué tal?… yo bien, bueno tirando y esas cosas, ya sabes…. ¿quedar hoy? No lo siento hoy no puedo…es que tengo que hacer una cosa muy importante y no voy a salir de casa… ¡no, no! no hace falta que vengas, estoy bien… ¡de verdad!… tranquilo nos veremos antes de lo que crees….te lo prometo…si, tranquilo estaré bien…venga cuídate y da recuerdos a todos… adiós- colgó el móvil preocupado por si el interlocutor habría notado el nerviosismo en su voz.

Sonrió amargamente, siempre se le olvidaba apagar el móvil en momentos importantes: citas, cenas, cines, teatros y esta ocasión no iba a ser menos.

Dejó el móvil encima de la mesa, cogió la pistola y se pegó un tiro en la sien.

Archivado en balascon 1 comentario →

yo, hombre lobo

19-11-2009, 06:17

Debo afirmar que esa noche de luna llena me preocupó notablemente el aumento desproporcionado de mi vello corporal. No me entiendan mal, no soy una de esas personas que se obsesionan por el físico y no estoy de acuerdo con muchos de los cánones de belleza que nos imponen. Pero cuando en dos minutos el pelo de mi cuerpo era tan largo y tan espeso como el de mi cabeza no pude hacer otra cosa que alarmarme.

Tampoco ayudó a mitigar mi preocupación el que mis dientes y mi boca empezaran a crecer. Notaba como mi mandíbula se desencajaba y se volvía a colocar en un lugar que desde luego no era el suyo natural, fue algo poco agradable y bastante doloroso.

Recordar lo que paso después es difícil… Tengo en mi mente imágenes sueltas, Como fotogramas mal colocados de los sucesos acontecidos aquella noche: Una chica gritando, un hombre corriendo, un policía municipal disparando.

La experiencia más cercana que puedo comparar, es la de una mala borrachera en la que sabes que has hecho algo malo pero no te acuerdas de nada. Cuando al levantarme de la cama vi que estaba desnudo y cubierto de sangre que no era mía. Me sentí enfermo, además por una razón que desconocía tenía el estomago tremendamente lleno. Como si me hubiera dado un festín.

Después de ducharme a conciencia puse las noticias. Anunciaban el brutal descuartizamiento de una joven, un portero de discoteca y un policía. Al parecer testigos afirmaban que una especie de bestia salvaje les había atacado. Mentiría si dijera que no me sentí aludido por la noticia.

Sentí una tremenda frustración, no sabía como mi vida había cambiado tanto, “ayer era un tío normal con una vida social activa  y hoy soy un hombre lobo” pensaba, porque no cabía duda que es lo que era,  había visto suficientes películas para reconocer los síntomas del “licantropismo”… Podía irme despidiendo de mi vida social.

La segunda noche intenté controlarme, hacerle entender a la bestia quien mandaba en esa relación, y descubrí que en nuestra relación sin duda mandaba ella.

La situación volvió a pasar un par de veces más, dejando como consecuencia un reguero de sangre y cuerpos mutilados… Un asunto poco agradable, más que nada por el tema de limpieza bucal y gastos en ropa nueva.

Ahora he tomado medidas. Las noches luna llena voy de excursión al campo para que mi bestia pueda jugar allí tranquila y así maté al menor número de gente inocente posible. Me siento culpable cada vez que desaparece un excursionista o un grupo de Boy Scouts, pero es mejor que soltarla en una gran ciudad.

En mi vida normal ahora soy vegetariano, para compensar las tremendas cantidades de carne que como algunas noches.

Archivado en Generalcon 1 comentario →

El ciego visionario

16-11-2009, 04:34

El poder ver era un sueño que siempre había tenido Jesús, ciego desde muy pequeño por un accidente de coche donde perdió tanto la visión como a sus padres.

Cuando soñaba, se imaginaba el mundo lleno de colores, donde solo habitaba la hermosura y la belleza. Los árboles estaban llenos de flores y la gente siempre sonreía.

Tan bello era lo que soñaba, que lo escribía en forma de poesías. Con esas mismas poesías enamoró a maría cuya voz era dulce como la de los pájaros de sus fantasías. El flechazo fue al instante y al año de conocerse se casaron.

Con el tiempo su poesía empezó a ser valorada por los críticos literarios y empezó a ganar bastante dinero.Su fama fue creciendo por cada libro que publicaba, hasta convertirse en una autoridad mundial en el mundo de cultura, con los más prestigiosos premios de poesía en las vitrinas de su casa.

Por aquel entonces la ciencia había avanzado lo suficiente para poder currar su ceguera, y así animado por su mujer y amigos el poeta ciego se sometió a una arriesgada operación quirúrgica.

Los medios de comunicación siguieron con interés este acontecimiento y la opinión pública mundial se lleno de júbilo al enterarse del éxito de la intervención. Los periódicos dedicaron titulares a la noticia “El poeta ciego, ve”.

Pero algo malo paso, se rumoreaba que Jesús no salía de sus aposentos, que no quería ver a su mujer y se pasaba el día a oscuras.

Parece ser que el mundo no era lo hermoso que él había soñado, los colores no eran ni mucho menos tan vivos, las personas no eran hermosas y el cielo no era tan azul.

Su mujer no era la musa que su voz le había vendido, ya era vieja y metida en carnes. No podía comer la comida, porque su visión le daba arcadas debido a su repugnante aspecto. Por las noches ya no soñaba, tenía pesadillas con el mundo gris y desagradable donde Vivian sus ojos.

Lo que más aborrecía era mirarse. Se veía viejo, con el poco pelo que aún le quedaba cano, con su faz casi deforme por el viento del tiempo. Pero sin duda lo que más odiaba eran esos ojos, esos ojos traidores que le miraban con desprecio detrás del espejo.

La conmoción mundial fue enorme cuando el poeta se saco los ojos con sus propias manos.

Le encerraron en un manicomio, allí escribe poesía y se lamenta por la humanidad ignorante que aún quiere ver. El sin duda fue un visionario.

Tags: ,

Archivado en rayadas, sueñoscon 0 comentarios →

Trabajo

14-11-2009, 08:55

Las intrigas palaciegas siempre fueron lo más parecido a currar para la aristocracia; y la Revolución Francesa, el mayor ERE que sufrieron.

Archivado en artistas invitados, balascon 1 comentario →

Amor y Sangre

13-11-2009, 09:41

La primera vez que hicimos el amor en su casa, note como me clavaba con fuerza las uñas en la espalda. Extrañamente aquello me excitó de sobremanera teniendo con ella un orgasmo portentoso. Al terminar el coito sentí el dolor de la espalda despellejada y lo disfrute. Allí comenzó mis experiencias sadomasoquistas.
Empezamos por juegos inocentes, combinaciones de cuero y velas. Notar como se contorsionaba mi amante de placer y dolor cada vez que la cera caía sobre su piel era extraordinario. Follábamos sin ningún tipo de tabú, desatando nuestros instintos.

Me encantaba llenarme de sangre la boca por los mordiscos en sus senos, mientras ella marcaba con sus afiladas garras cualquier lugar de mi cuerpo.

Cuando ella sugirió el látigo o los puñetazos debo decir que no me gustó la idea, pero tras tres sesiones llenas de moratones, cardenales y orgasmos, mis reticencias fueron apartadas por mi enfermizo sadismo. A veces nos pasábamos, la recuerdo en la sala de urgencias sonriéndome mientras decía a los médicos que tanto las contusiones en la cara como las costillas rotas eran producto de una tonta caída por las escaleras.

Luego llegaron las cuchillas, nunca experimente tal placer como cuando empezó a masturbarme después de hacer un corte en mi glande. Realizarnos piercing nosotros mismo también empezó a ser uno de nuestros juegos favoritos. Cualquier lugar era bueno, aún retengo en la retina sus convulsiones de pasión mal sana cuando la perfore uno de los labios de su clítoris.

Nuestras sabanas siempre se llenaban de sangre y fluidos, nuestro amor era sincero, cada marca, cada corte, cada gota de sangre era un canto a la pasión y al amor verdadero.
Un día tras atarme, y descargar sobre mí su furioso frenesí, note como  en acto de amor total atravesaba mi corazón con  un cuchillo, mientras me moría experimente, sin duda, el mejor orgasmo de mi vida. Llegando a un éxtasis infinito y definitivo.
Nunca enterró mi cadáver.

Archivado en amorcon 0 comentarios →

Lázaro(2009)

11-11-2009, 11:09

Cuando me llamaron de la funeraria, no di crédito a lo que decían.

El día había sido terrible en aquel interminable velatorio lleno de todos esos familiares, la mayoría desconocidos, dandome un pésame que ni quería, ni sentía. Me había ido a descansar, esperando que al día siguiente enterráramos él cuerpo y con ello zanjanría todo aquello definitivamente , ese fue mi gran error.

Mi padre no estaba en su ataúd, Había desaparecido.

Ignore las absurdas explicaciones que me dieron por teléfono y fui lo más rápido posible al lugar de los hechos.

Allí me esperaba el dueño de la funeraria, un  hombre gordo y calvo excesivamente amable, me atendió nervioso me llevándome a la sala donde habíamos celebrado el velatorio de mi padre, allí solo estaban una corona de flores y el ataúd abierto.

El encargado me explico casi tartamudeando como el ataúd había sido abierto desde dentro.

“no diga usted tonterías, a mi padre le hicieron la autopsia hace dos días y donamos sus órganos. La gente después de eso no se levanta” afirme enfurecido. No me contesto, no sabía que decir, ni hacer. Solo podía limpiarse con un  pañuelo el sudor de su calva y tragar saliva.

La policía llego tarde, pero llego, yo me encontraba más pendiente de cómo podría explicar todo aquello a  mi madre, la cual ya estaba rota de dolor por la muerte de su marido, que de las cuestiones que la policía me planteaba. les contestaba con monosílabos, mientras miraba mi móvil sabedor de que tarde o temprano se enteraría de lo ocurrido.

Cuando la policía termino de interrogar a todos los testigos, incluido el somnoliento guardia de seguridad que afirmaba no haber visto nada, me mandaron a casa diciendo que en cuanto averiguaran algo me llamarían. Su única teoría, por lo menos la que más sentido tenía, era la de unos vándalos que tal hubieran robado el cadáver.

Monte en el coche sin saber donde ir, no podía regresar a casa y enfrentarme a los sollozos de mi familia, ya que sabía que lloraban por un hombre que no se lo merecía. La única posibilidad que me quedaba era empezar su búsqueda ¿Quién podría haber profanado el cadáver? ¿Podría haberse levantado él mismo de su  féretro?

Bueno, mi padre no era lo suficientemente creyente para resucitar, pero si lo suficientemente hijo de puta para intentarlo.

Tras buscarlo con el coche durante horas, lo vi en mitad de la carretera, cerca de casa, con su traje negro que horas antes yo había elegido para su funeral y aquellos ojos furiosos que me habían mirado hace días antes de taparlos con una almohada. Pisé el acelerador.

El choque contra el árbol fue mortal, pero esta vez sabía que no iba a levantarse y andar.

Archivado en terrorcon 0 comentarios →

el último

08-11-2009, 21:22

¡vaya!¡mira eso! dijo el último dinosaurio astrónomo.

Archivado en balascon 0 comentarios →

Poner en orden los asuntos

05-11-2009, 04:57

El médico carraspeo, mientras echaba una última mirada aquel informe que se sabía de memoria. El señor Núñez estaba sentado enfrente suyo con notables síntomas de nerviosismo, esperando que le dijera ya el resultado de las pruebas.

-lo siento señor Núñez. No hay lugar a dudas, el cáncer es maligno y está en fase terminal, seguramente no le queda más que un par de meses de vida.

Sé que es muy duro, pero lo único que le puedo decir es que ponga sus asuntos pendientes en orden, para irse lo más tranquilo posible a la otra vida.

El señor Núñez lo hizo, puso el único asunto pendiente que tenía en orden:

Matar a su médico por incompetente.

Archivado en balascon 0 comentarios →

manchas en los dedos (versión 2009)

03-11-2009, 06:31

Observando mis dedos pulgar e índice he descubierto en ellos unas manchas marrones. Son muy pequeñas y casi ni se ven, pero no puedo dejar de mirarlas y cuestionarme su procedencia. Al principio he creído que podían proceder del tabaco que fumó. La nicotina y el alquitrán suelen dejar esas marcas como estigma del fumador. Pero lo he descartado, su color marrón claro no es el típico amarilleo en los dedos que estos productos dejan en la piel. He empezado a rascarme pero no se quita, y no puedo dejar de mirarlas preguntándome cual será su origen. Ni el jabón ni la lejía tampoco parecen dar resultado, mis manos están rojas de tanto frotar y arrugadas de las horas que llevan debajo del agua. Estoy frotando tanto que poco a poco me voy quitando las capas de piel, como si mis dedos fueran una cebolla. Veo mis huellas dactilares marcadas pero las manchas siguen ahí, desafiándome. ¡No las soporto! Me hipnotizan, me ponen cada vez más y más enfermo. Cojo una cuchilla de afeitar y intento arrancar los trozo de carne infectados por la manchas. Sufro mientras la sangre brota de mis dos dedos, entre el liquido carmesí puedo ver como las manchas ya han sobrepasado los tendones, los músculos y los huesos de los dedos. ¡Puedo verlas a través de mi propia sangre! Orgullosas ante su merecida victoria sobre mí… Pero esto no ha acabado y no me voy a dar por vencido. Por eso voy a la cocina a por el instrumento de mi victoria. Coloco los dedos encima de la mesa, y con dos golpes secos con el cuchillo de cocina, corto los dos dedos corruptos a la altura de las manchas. El tormento de la amputación es tremendo e intento parar la hemorragia con un pañuelo. Al rato me he dado cuenta que a la altura del muslo derecho han aparecido tres manchas marrones. Ato fuertemente una cuerda al muslo y busco el hacha para cortar carne… esto va a doler.

Tags: , ,

Archivado en rayadas, terrorcon 1 comentario →

  • Nada que contar
Cannot create QuickStats table. Database user does not have CREATE priviledge.