Diario impersonal
Hace tiempo me di cuenta que nunca había intentado tener un diario de los típicos donde las personas cuentan su vida y día a día.
Asique decidí escribir uno, pero sin éxito alguno, no me salía nada, me plantaba delante del cuaderno de cuadros marrones y verdes que me había comprado en una papelería y solo era capaz de escribir la fecha.
Casi cuando estaba a punto de tirar a la basura aquel diario lleno de fechas, se me ocurrió la idea, tal vez otros podían escribir en él y contar lo que yo no era capaz.
Así lo hice, tomando un café con amiga, saqué un bolígrafo y el dichoso cuaderno y mirándola fijamente la suplique con voz lastimera.
-escribe lo que hice ayer por favor, en primera persona como si tú fueras yo- contempló incrédula el diario a la vez que me decía.
-pero si no se lo que hiciste ayer.
-¡te lo inventas!- implore- me da igual, si es verdadero o falso, solo quiero tener un diario.
Ella sonrió- estás loco- dijo antes de ponerse a escribir. Fue un texto corto, en el que contaba como había ido de compras y había ido después al cine. Aquello era falso por supuesto pero me pareció un plan bastante bueno para haberlo hecho ayer.
Repetí la experiencia con un par de amigos mientras nos tomábamos unas cañas, me redactaron mis acciones el martes y el miércoles. En esos días me pasaba el día de fiesta en fiesta intentando ligar sin éxito con alguna chica. Sin duda mucho mejor plan que el que realmente pasó.
Y así poco a poco mis amigos empezaron a escribir en mi diario contando mis aventuras.
No tarde mucho en ampliar mi círculo de cronistas, cada vez que conocía a alguien sacaba mi ya desgastado diario y le pedía su colaboración. Algunos aceptaban, otros no, pero mi diario seguía creciendo, llenando sus hojas de recuerdos falsos que eran para mí mucho más vivos que los verdaderos.
Cada vez que leo un día soy una persona distinta con una personalidad distinta y los fragmentos que repasó pasa a formar parte de mi memoria, como sueños de los que se recuerdan cuando uno despierta.
Ayer compre otro cuaderno donde seguir con mi diario, es marrón con cuadros amarillos y el librero ha sido el primero en escribirme.
Espero que algún día escribas mi historia.
